Madre, Venus se ha marchado dijo no poder amar a un Marte complicado y siento el dolor como castigo de Neptuno por tener dos corazones donde solo cabe uno.
Ah! Madre, lleveme con ella.
Vuelo hasta su estela en esta esfera, me quema, espera no ve que órbita en mi deseo y que si quiere un universo de colores se lo entrego. Pero no soy el sol y mis palabras no calientan, aunque hierven por momentos en calderos de impaciencia. Mi ciencia cierta se pelea con su cuerpo hecho de estrellas y transforma los planetas en cometas.
Madre, siento el frío de Plutón y como anillos sin Saturno giro yo a su alrededor.
Madre, tierra, enemiga del mercurio, dame paz y buen augurio en esta guerra de infortunios... O matame...
Mediyama - Nebulosa Multicolor.

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